Los caminos están ahí,esperando mis pisadas.Se esfuerzan en sorprenderme en cada recodo como una compensación a mis miradas.Son largos, cortos, anchos y estrechos.Saben llanear y también hacerse empinados. Recorro con la alegría del que descubre el mundo por primera vez. Me enseñan esa naturaleza con sus pueblos.Me dejan oír el sonido de sus habitantes.Los caminos son para recorrerlos y yo lo hago con la esperanza de que con mis imágenes ,todos los recorran también.
Nunca llegué a entender muy bien por qué a muchas personas no les gusta el otoño.
Es un diestro pintor poniendo pinceladas de color por todas partes , portándose de forma imprevista ....un día sol,un día lluvia y muchos ese viento que suena en las ventanas y que nos hace quitar la ropa (el Sur),una forma de impedir esa monotonía de los días iguales.
Me encantan esos increíbles nubarrones grises,rojizos amarillos,ver las hojas volando incontroladas y eufóricas para enfado de los barrenderos.
Me gustan las heladas de las mañanas llenando de gotas la hierba y blanqueado los campos como si de una nevada se tratara.El humo que pone la evaporación cuando empieza a calentar el sol,la niebla que se queda enganchada entre las montañas.
Me encanta la luminosidad de los días soleados y las noches tempranas ya frescas.
Es está estación en la que todo se prepara para dormir placidamente esperando un nuevo renacer.¡Precioso otoño!.