Los caminos están ahí,esperando mis pisadas.Se esfuerzan en sorprenderme en cada recodo como una compensación a mis miradas.Son largos, cortos, anchos y estrechos.Saben llanear y también hacerse empinados. Recorro con la alegría del que descubre el mundo por primera vez. Me enseñan esa naturaleza con sus pueblos.Me dejan oír el sonido de sus habitantes.Los caminos son para recorrerlos y yo lo hago con la esperanza de que con mis imágenes ,todos los recorran también.
Levantarme temprano a seguir caminos sigue dándome alegría .Siento el paso del tiempo con una prisa que me empuja a correr en él por si se me va sin haber disfrutado del mundo que de una u otra forma me rodea.
Sigo sorprendiendome del paso del río,las montañas sonrientes....esas praderas verdes por donde corretean todo tipo de pequeños animales y donde las flores silvestres disfrutan alardeando de su belleza sencilla.
Continuo creyendo que la alegría está ahí a pesar de los mil motivos que la vida nos da para olvidarnos de ella.
Solamente hay que tratar de sentir lo que la naturaleza nos da,pensar en que aquella persona aún te recuerda desde la lejanía,que aquel perro te mira con ojos llenos de cariño y que puedes sonreír para hacer sonreír a esas personas que te encuentras en soledad.